Buscaba un plan distinto y encontré un
paquete turístico a egipto
que tenía pinta de completo. No me equivoqué. Era todo lujo, pero sin pasarse. Hoteles cómodos, transporte climatizado (importante con el calor) y guías locales que sabían mogollón. Yo pensaba que solo vería piedras antiguas, pero fue muchísimo más. Me traje el móvil lleno de fotos y la cabeza llena de historias.