Es un borrador de fibra de vidrio que venden en Diseño. Aunque tengo entendido que otro tipo de librerías formales también lo venden ya. Es marca Faber-Castell (hecho en Alemania), aunque conozco de un colega que utiliza otro similar de una marca "Aristo" (hecho en Austria), que según dice él es mucho mejor que el Faber-Castell y de hecho es 1 ó 2 dólares más caro. Pero ahí es cuestión de gustos.
Yo en lo personal combino todos los borradores con el objetivo de hacer un borrado perfecto sin que se deje huella y que la página no se rompa. Pero como esto es cuestión de práctica y somos humanos si esto sucede que no cunda el pánico. En cualquier librería venden una cinta scotch mágica, con la cual se puede escribir y hasta imprimir sobre ella, terminan de borrar lo que se pueda y la parte rota la remiendan con el scotch, lo único que al hacer la razón de cierre lo hacen ver ahí. (ya se que Uds. me dirán que eso tenemos que evitar hacerlo pero si no hay más remedio ni modo es una solución práctica utilizada por algunos colegas).
De hecho conocí un colega que en una ocasión rasgó la página de protocolo sin siquiera estar borrando, obvio fue un accidente. Y otro que la misma impresora se lo rasgó cuando se trabó uno de los agujeros que le había hecho a la página para irlas almacenando en un "ampo". Ambos colegas repararon sus páginas con scothc y como la rasgadura era más sería incluso laminaron la hoja (en una librería cerca de la peatonal de la UCA) sólo razonaron esto en el acta de cierre y a la fecha no les han llamado la atención por esto. O sea, siempre habrá una solución para enfrentar los inconvenientes que tengamos con nuestras hojas de protocolo
Lic. Francisco William Paredes
"Ahora bien, nosotros sabemos que la Ley es excelente con tal que uno la maneje legítimamente con el conocimiento de este hecho: que la ley no se promulga para el justo, sino para desaforados e ingobernables, impíos y pecadores, faltos de bondad amorosa, y profanos, parricidas y matricidas, homicidas,fornicadores, hombres que se acuestan con varones, secuestradores, mentirosos, perjuros y cualquier otra cosa que esté en oposición a la enseñanza saludable según las gloriosas buenas nuevas del Dios feliz, que me fueron encomendadas". (1 Timoteo 1:8-11)