Claro que lo puedes hacer. El sólo hecho legal de que puedas entrelinear es la misma base para enmendar, (es decir, el notario no es dios, es un humano falible) No obstante debes tener en cuenta que puedes enmendar el entrelineado siempre y cuando lo hagas constar. Es el caso que si enmendas en un lugar común y corriente lo salvas al final diciendo: "Enmendado *** VALE", en la práctica algunos notarios son de la opinión que si debe enmendarse el entrelineado hay que hacerlo constar específicamente en la salvatura o sea: "Enmendado entrelinea **** VALE".
Algunos capacitadores como la Dra. Delmy Ortíz, son de la opinión que si es posible y siempre que esté al alcance el hecho de que, si se ve demasiado desordenada la escritura bien es posible suspenderla y montar una nueva (con el gravamen de que deberás conseguir de nuevo las firmas), la sección de notariado no tiene porqué reclamarte si la suspendes, es una figura regulada en la ley que permite que lleves en orden tu protocolo, ya sea porque los comparecientes desistieron, o porque no es posible que comparezca, luego de la lectura notas incapacidad mental o cualquier otro impedimento etc. inclusive el hecho que te hayas equivocado en un texto y te percates de ello hasta haberla impreso (lo cual es común que suceda), luego queremos arreglar, y queriéndolo hacer, estropeamos más el documento. En este último caso, se hace aún más justificable suspender, corregir el texto e imprimir una nueva.
Espero te sirva mi aporte. Saludos.
Lic. Francisco William Paredes
"Ahora bien, nosotros sabemos que la Ley es excelente con tal que uno la maneje legítimamente con el conocimiento de este hecho: que la ley no se promulga para el justo, sino para desaforados e ingobernables, impíos y pecadores, faltos de bondad amorosa, y profanos, parricidas y matricidas, homicidas,fornicadores, hombres que se acuestan con varones, secuestradores, mentirosos, perjuros y cualquier otra cosa que esté en oposición a la enseñanza saludable según las gloriosas buenas nuevas del Dios feliz, que me fueron encomendadas". (1 Timoteo 1:8-11)