Hola colegas, yo me remito únicamente a una cuestión ética. Así como no es ni moral ni ético ganar "dinero fácil", tampoco lo es, "pasar los exámenes de forma fácil". (Si ya se, en la universidad también muchos se gradúan paralelamente como Doctores en Copia) pero esto ya es un ejercicio profesional, y una función pública, se supone que "cualquier cosa que nos pregunten", por rara o descabellada que parezca, debemos manejarla. El solo hecho de que sean pocos los que pasan este examen "en todas sus ediciones" denota lo DEBILES que estamos en el manejo y conocimiento de TODAS las leyes de la República. Así que el creer que "con un par de CD's" o que "asistiendo al curso 'más caro' o 'mejor intencionado', sería como pensar en ganar "dinero fácil". No es posible que gente mediocre en la Universidad pase, y los "dis" que más inteligentitos lo aplacen? -se preguntan muchos-, y la respuesta es que SI ES POSIBLE, simple y sencillamente, o LEYERON MAS que el que SE CREE inteligente, o simple y sencillamente el 'tinmarin' les tuvo suerte.
Háganlo por orgullo propio, por estima en si mismo, ESTUDIEN todos los días, si no lo hicieron en la U, pues por ese motivo, aunque sea sólo ese, ESTUDIEN. Y si fueron 'buenos' estudiantes, "Repasen", lo que ya tanto estudiaron. No por gusto Eduardo Juan Coture (en su obra "Los mandamientos del abogado", citaré solo los primeros dos)sabiamente dijo: "1.Estudia: El derecho se transforma constantemente. Si no sigues sus pasos, serás cada día un poco menos abogado; 2.Piensa: El derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando.
Saludos colegas
Lic. Francisco William Paredes
"Ahora bien, nosotros sabemos que la Ley es excelente con tal que uno la maneje legítimamente con el conocimiento de este hecho: que la ley no se promulga para el justo, sino para desaforados e ingobernables, impíos y pecadores, faltos de bondad amorosa, y profanos, parricidas y matricidas, homicidas,fornicadores, hombres que se acuestan con varones, secuestradores, mentirosos, perjuros y cualquier otra cosa que esté en oposición a la enseñanza saludable según las gloriosas buenas nuevas del Dios feliz, que me fueron encomendadas". (1 Timoteo 1:8-11)