Estimados colegas estudiosos del Derecho, decidí atreverme a iniciar este tema, pues he recorrido los pasajes de la categoría, y me doy cuenta que se habla de temas específicos en ocasiones, pero en otras, se divaga y llega a derivar en subtemas alguna discusión sin aterrizar en un conjunto de respuestas que atiendan a un tema claramente definido
En ese sentido, considero que quizá sería útil, que aquéllos abogados -ahora notarios- que aprobaron el examen de suficiencia, y de igual forma los abogados que lo reprobaron, cada uno desde su experiencia, pudieran brindar al colectivo d electores, ideas, guías, orientaciones, consejos,r ecomendaciones que apunten a una mejor resolución del examen de suficiencia previo a la autorización para el ejercicio d ela función pública del notariado.
Aprobé el examen en mención allá por el año 2006, en mi primer intento. Y de mi experiencia, pues puedo ser categórico en DOS COSAS:
1. ESTUDIAR concienzudamente, como se debería preparar cualquier prueba científica y de conocimiento. Claro, el material a estudiar puede parecer agobiante, pero ahí será preciso contar con un sistema de estudio apropiado para ello. Se debe recordar que no se trata de aprenderse los artículos d ememoria, si no dar respuesta jurídica al problema que se nos plantea.
2. LEER cuidadosamente. Recuerdo que un catedrático en mis días de estudiante universitario decía: "El problema del abogado -refiriéndose a la poca cantidad de examinandos que aprueban el examen de notariado- es que no sabe leer." Y por fuerte que parezcan tales palabras, quizá en ocasiones es cierto, pues puede suceder que la soberbia de un abogado experimentado, nuble su pensamiento al creer tener la respuesta a una pregunta con apenas haber leído la mitad de ésta, y por haber realizado trabajos legales similares a los expuestos en la interrogante. Así que no hay nada malo con leer, y releer las preguntas, y dilucidar exactamente qué es lo que se nos está preguntando.
Suerte, colegas abogados y futuros notarios.