Estimados colegas y futuros profesionales de las ciencias jurídicas; tómese un tiempo para leer esta carta de renuncia de un catedrático uruguayo. Dejemos a un lado las mal llamadas redes sociales; y tengamos un poco de respeto al tiempo de nuestros clientes; y, si aún son estudiantes, al catedrático que se encuentre frente a ustedes. Es triste leer preguntas que abogados de este lindo foro hacen; que con el simple uso de la lógica jurídica; o con solo leer un par de artículos básicos de la ley, podrían evacuar su inquietud.
Una pequeña sugerencia a los estudiantes, dedíquense un poco de tiempo a Ustedes, dejen a un lado esa falsa sensación de "estar bien comunicado"; y vea de frente a su profesor, respételo poniendo atención a su cátedra.
El tiempo pasa, y cuando menos lo espere ya ha cursado todas las materias de nuestra linda profesión; y se dará cuenta "tarde", que sus conocimientos son ínfimos, porque su atención no estuvo en su profesores, sino en un pequeño aparato, que brillaba, sonaba o vibraba; para hacerlo caer en la mediocridad.