Supongo que el abogado Carlos Avelar, que ha hecho famosa la frase, y quien ya nos aseguró que es "una nueva doctrina" que él va a sacar, se refería a la unión estable con un(a) amante, quien no es su cónyuge, a fin de distinguirla de una "infidelidad irresponsable" pudiéndose denominar a las infidelidades incidentales y no permanentes, y que pueden implicar una noche, o un embarazo y luego la huída "del macho".
diario1.com/nacionales/2015/03/pastor-ca...-una-nueva-doctrina/
Independientemente de lo mal que ha hecho ver a la institución de los pastores cristianos evangélicos (puesto que, además del INEXCUSABLE adulterio hubo un INEXCUSABLE ESCÁNDALO), tenemos que aplicar el respeto a la persona, pero también exigirle coherencia de vida al pastor. Gracias a Dios no todos son así, quisiera creer que son la minoría los incoherentes.
Dicen que cuando salió a la luz la relación amorosa del "célibe" padre Alberto Cutié, el pastor Rivas calificó que eso era consecuencia que los curas no se casaran, que andaban tentados, y por eso era mejor que, "por razón de la impureza, tenga cada hombre su esposa" (1 Corintios 7:2)
No es válido andar excusándose en que somos débiles y el que esté libre de pecado tire la pieda. Para esta clase de shows el Señor Jesucristo ya dejó su veredicto: "Es imposible que no vengan escándalos; pero ¡ay de aquel por quien vienen! Más le vale que le pongan al cuello una piedra de molino y sea arrojado al mar, que escandalizar a uno de estos pequeños." Y, sin embargo, luego dice el Evangelio, a renglón seguido: "Cuidaos de vosotros mismos. Si tu hermano peca, repréndele; y si se arrepiente, perdónale." (Lucas 17:1-3)